La flor de flamenca: dónde se pone y cómo llevarla
Es el complemento más pequeño del traje y, sin embargo, el que más cambia una estampa. Una flor bien puesta remata el peinado; mal puesta, se cae a mitad de feria. Y sí, tiene sus reglas, aunque casi nadie las cuente.
Vamos a ver qué significa, en qué lado va, cómo colocarla según tu pelo y cómo combinarla con la peineta.
Qué significa la flor en el pelo
La flor forma parte del traje de flamenca desde hace más de un siglo, y su función es doble: adorna y equilibra. Junto al peinado recogido, la flor es lo que da el toque de color a un conjunto que suele ser muy cargado de tela.
Conviene aclarar algo que se repite mucho: se dice por ahí que el lado en el que se lleva indica si la mujer está soltera o casada. Eso es más leyenda urbana que tradición flamenca. En Andalucía nadie mira la flor para saber el estado civil de nadie. El criterio real es otro, y es puramente estético.
¿En qué lado se pone la flor de flamenca?
La regla que de verdad se sigue es sencilla: la flor va en el lado contrario a la raya del pelo, es decir, en el lado donde hay más volumen.
¿Por qué? Porque ahí tiene base donde sujetarse y porque visualmente equilibra la cabeza. Si la pones en el lado de la raya, queda pegada al cráneo, sin cuerpo, y se desprende con facilidad.
Si llevas el pelo peinado hacia atrás sin raya, entonces mandas tú: elige el lado que mejor te favorezca de perfil, que es como más se va a ver.
Cómo colocarla según tu pelo
Con recogido. Es lo más habitual y lo más fácil. La flor se coloca junto a la base del moño o un poco por encima de la oreja, clavando las horquillas dentro del recogido, que es donde agarran. Cuanto más firme el moño, mejor aguanta.
Con el pelo suelto. Aquí hay truco: necesitas un punto de anclaje. Recoge un mechón por detrás de la oreja, sujétalo con horquillas cruzadas y sobre ese pequeño nudo fija la flor. Si la clavas directamente sobre el pelo suelto, se irá cayendo toda la noche.
Con el pelo corto. No es ningún impedimento, pero conviene bajar el tamaño: una flor grande sobre pelo corto pesa y desequilibra. Elige una más pequeña, o un broche de flor con pinza, que se sujeta al mechón sin necesitar volumen.
Y en las niñas, siempre proporción: la flor debe ser pequeña respecto a su cabeza. Una flor de adulta en una niña se ve enorme y le molesta en cuanto empieza a moverse.
La flor y la peineta: cómo combinarlas
Es la duda clásica, y la respuesta es la misma que con todo lo flamenco: que una mande y la otra acompañe.
Si llevas peineta flamenca, la flor va más discreta y se coloca a un lado, normalmente en la base de la peineta. Si la flor es la protagonista, entonces la peineta se elige pequeña o directamente se prescinde de ella.
Lo que no funciona es competir: peineta grande más flor grande convierte la cabeza en un escaparate.
Qué flor elegir
El color. Dos escuelas igual de válidas: a juego con un tono del traje (el más elegante) o en contraste (el más flamenco). Lo que no suele funcionar es un color que no aparezca por ningún lado en el conjunto.
El tamaño. Proporcional a ti y al peinado. Cuanto más volumen tenga tu pelo, más flor aguanta.
El tipo. Las grandes y vistosas son de feria. Para una romería, donde se camina y hace calor, gana una flor más pequeña y ligera. Y las de tela aguantan el día entero; las naturales son preciosas dos horas y luego se vienen abajo.
Al final, la flor funciona como todo lo demás en el flamenco: no se trata de llevar más, sino de que lo que lleves tenga sentido. Si quieres ver ese equilibrio sobre un escenario, ven a nuestro tablao flamenco en Madrid y fíjate en los detalles: ahí se nota quién sabe.