Felipe Maya, natural de Madrid, proviene de una familia de guitarristas con una fuerte influencia artística desde temprana edad, gracias a sus padres Jerónimo Maya y Felipe Maya. Desde su infancia, mostró afinidad por los sonidos generados por los golpes, lo que le llevó a descubrir su vocación en la percusión.
Su talento innato para tocar la percusión fue descubierto por David Jiménez y Laura Abadía, quienes vieron en él algo que Felipe aún no era consciente de tener. A los 15 años, Laura lo enseñó a llevar el ritmo susurrándole al oído. Posteriormente, Felipe se sumó a la compañía del bailaor Curro de Candela y juntos formaron parte de “Afrogitano”, una obra que explora emociones humanas universales y diálogos a través de la danza, sin perder la esencia y elegancia del flamenco.
Hoy en día, Felipe brilla como percusionista en el escenario de Cardamomo y Tablao flamenco 1911, compartiendo su arte con destacados artistas, como “Farruquito” y “Joselillo Romero”. Para él, compartir escenario con ellos es una experiencia impresionante, difícil de expresar con palabras. Como percusionista, considera crucial mantener una conexión fuerte consigo mismo y lograr que su música genere una profunda unión con los demás artistas y el público presente.
